Se estima que cerca de 50.000 millones de aves abandonan cada año su zona de reproducción y migran a otras latitudes más cálidas.
El motivo de su viaje no es el frío invernal, sino la escasez de comida.
El cambio climático está revolucionándolo todo y para muchas especies la nueva tendencia es bien distinta. Cada vez son más las aves que optan por permanecer en sus territorios aun a riesgo de no sobrevivir. El premio merece la pena: ser las primeras en ocupar los territorios de reproducción.
Un ejemplo es el de las cigüeñas, a las que cada vez con más frecuencia se las puede ver desfilando por los paisajes nevados de Polonia y Alemania. El cambio climático ha suavizado las temperaturas haciendo soportable su estanciagracias a la presencia suficiente de insectos.
Además, como consecuencia de esta subida general de temperaturas, las aves que siguen migrando han cambiado sus cartas de vuelo, eligiendo ahora viajes muchos más cortos.
Por todo ello, la observación de los patrones de migración de las aves nos aporta una buena información sobre los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas y sobre el comportamiento de muchas especies.
1.Una situación privilegiada:
El estrecho de Gibraltar se encuentra en una situación estratégica para el estudio científico de la migración, pues es aquí donde, según datos de la Fundación Migres, confluyen las rutas migratorias entre Europa y África de 400.000 aves planeadoras y de varios millones de aves de pequeño tamaño (vencejos, golondrinas y aviones, abejarucos), entre otros.
2.Cambios en las áreas de distribución:
Debido al calentamiento global , los óptimos térmicos de muchas especies se encuentran cada vez más al norte o a mayores altitudes. Ya se ha constatado que las áreas de distribución de algunas aves se encuentran cada vez más al norte y muchas de ellas colonizan nuevas áreas en las que antes no se encontraban, siempre que estas estén disponibles.
Por ejemplo, en el caso de las aves de alta montaña, llega un momento en el que no pueden desplazarse más arriba, y algo similar sucede con las que viven en las tundras del Ártico, pues no hay más territorio que colonizar en hacia el norte.



